La NASA indicó que el punto de entrada en la atmósfera del satélite UARS, que impactó en la Tierra el pasado sábado en una zona en el sur del Océano Pacífico, en el mar y no en tierra.
“El satélite entró en la atmósfera sobre el Pacífico a 14,1 grados de latitud sur y 170,2 grados de longitud este.” “Esta zona está situado en un área grande y remota del océano”, explicó el martes un responsable de la Agencia Espacial-
De esta manera, la Agencia Espacial estadounidense pone fin a la incertidumbre que rodeó la caída del artefacto antes de que los científicos no pudieron determinar con precisión en primer lugar.
La zona en la que los restos del satélite pueden haber sido dispersados se encuentran entre 480 y 1.300 kilómetros al noroeste del punto de re-entrada en la atmósfera.
La Agencia Espacial también dijo el martes que el satélite cayó a la Tierra, a las 04: 01 GMT del sábado 24 de septiembre, día en que la agencia espacial estadounidense estima que sería “entre las 03.23 GMT y 05.09 GMT”.
La caída del satélite se ha rodeado de una gran ansiedad y las conjeturas en las redes sociales, donde el ingenio se convirtió en uno de los protagonistas de la semana.
Sin embargo, la probabilidad de que alguno de los restos del satélite de investigación de la alta atmósfera (UARS), cuyo peso 5,675 kg, alcanzase a personas era muy remoto ,de acuerdo con la NASA, la probabildad, una entre 3.200.
La Agencia hizo hincapié en que no ha habido ningún daño personal.
